En nuestros días donde el ahorro de agua es el objetivo hacia el que miramos todos, es posible aún mantener una pradera o un césped, con las nuevas variedades de gramíneas resistentes a la sequía y al bajo consumo hídrico, aquí tenemos una muestra.
Vista general de la pradera, donde podemos observar por los laterales como las trepadoras comienzan a hacer su invasión.
Parterre realizado con traviesas de tren y plantas de bajo consumo hídrico.